Un botiquín de emergencia para casa no es un maletín de farmacia. Lo mínimo que de verdad funciona son cuatro o cinco cosas: paracetamol e ibuprofeno en cantidad para varios días, un antihistamínico, suero, un desinfectante tipo Betadine o clorhexidina y algo para el estómago. Con eso cubres lo que te va a hacer falta de verdad. El resto suele ser relleno que ocupa sitio y nunca usas.
Ayer una amiga me preguntó si tenía un paracetamol. Como casi siempre, fui directo a mi botiquín. Sin dudar. Sé dónde está y sé exactamente qué hay dentro. Eso, por cierto, ya es el 80% del trabajo. Lo abrí y quedaba uno. El último.
Qué debe tener un botiquín de emergencia para casa
Me vine a vivir fuera con el botiquín perfectamente organizado y ampliado. Compacto, pensado, sin trastos innecesarios. Lo hice bien. Pero cometí un error de cálculo bastante tonto: lo pensé solo para mí y para poco tiempo.
No conté con que aquí una farmacia es cara, complicada y nada tiene los mismos nombres que en España. No conté con que me pondría enfermo una vez. Y no conté con que a un compañero le pasaría lo mismo y no tenía nada.
Por si te sirve de referencia, esto es lo que llevo habitualmente en el botiquín en cuanto a medicamentos. No es lo más completo del mundo ni lo más básico. Es lo que uso y me ha hecho falta en otras situaciones.
- Paracetamol e ibuprofeno, en cantidad para varios días, no un blíster suelto.
- Antihistamínico, para alergias y picaduras.
- Suero.
- Desinfectante tipo Betadine o clorhexidina.
- Medicamento para el estómago (Fortasec o similar).
Lo mínimo que funciona, no el maletín perfecto
La gracia de esta lista no es que sea larga. Es que es corta y la usas. Un botiquín de casa gigante, con veinte cosas que no sabes ni para qué sirven, es peor que uno pequeño que conoces de memoria. Cuando de verdad lo necesitas no tienes tiempo de ponerte a leer prospectos.
Saber dónde está y qué hay dentro pesa más que el tamaño. Yo abrí el mío sin pensar porque llevo tiempo con el mismo sistema. Eso es lo que te da tranquilidad un mal día, no tener el maletín más completo de la calle.
No te preparas solo para ti
Te cuento esto porque hay algo que me parece importante y que casi nadie menciona cuando habla de preparación urbana. No te preparas solo para ti.
La mayoría de la gente va por la vida sin llevar nada encima. Y cuando tú sí lo tienes, te conviertes automáticamente en el punto de apoyo de tu entorno. El que saca el ibuprofeno. El que tiene la linterna. El que sabe qué hacer cuando se va la luz.
Por eso las cantidades importan. Un blíster te sirve para ti un día flojo. No te sirve si caes enfermo una semana y encima alguien de al lado te pide. Piensa el botiquín para más de una persona y para más de un día, aunque vivas solo.
El error no fue el botiquín, fue el mantenimiento
Resultado: a 25 de febrero me quedé sin paracetamol y voy justo de ibuprofeno. No es el fin del mundo, y lo dejé solucionado el mismo día, pero da rabia.
El problema no fue el botiquín en sí. Fue no haberle hecho mantenimiento correctamente. No haber revisado cantidades tras usar medicación. Tú abres el botiquín, sacas lo que necesitas, lo cierras y sigues con tu vida. Nadie repone. Y un día lo abres y está vacío.
Revisar tu material o rotar la comida es un básico de la preparación urbana. Un botiquín no es algo que montas una vez y te olvidas. Es algo vivo. Si usas medicación, apuntas lo que has gastado y lo repones en la siguiente compra. Nada más. Pero hay que hacerlo.
Cómo montar el tuyo sin complicarte
Si estás empezando de cero, no te lances a comprar de todo. Coge la lista de arriba y ve a por eso. Cinco cosas. Cuando las tengas juntas en un sitio fijo de casa, ya tienes un botiquín de emergencia mejor que el de la mayoría de la gente.
Luego solo queda el hábito de revisarlo. No hace falta una app ni un sistema raro. Un vistazo cada tanto y reponer lo que hayas usado. Lo importante es que cuando lo abras, esté lo que tiene que estar.
Yo ya he ajustado mis protocolos para que esto no me pase de nuevo. El error tonto de febrero me sirvió para eso. Y por si te vale a ti también: revisa tu botiquín hoy. No mañana. Hoy.
Tienes el módulo de botiquín en versión abierta, para descargar, en la página de recursos.
Esto es un apunte suelto del sistema. El sistema entero, ordenado y paso a paso, es la Guía 72H (19€). Sin humo y sin catastrofismo.
Relacionado: Kit de supervivencia urbano: qué llevar.
Preguntas frecuentes
¿Qué debe tener un botiquín de emergencia para casa?
Lo mínimo que de verdad funciona: paracetamol e ibuprofeno en cantidad para varios días, un antihistamínico para alergias y picaduras, suero, un desinfectante tipo Betadine o clorhexidina y algo para el estómago (Fortasec o similar). Con eso cubres lo que te suele hacer falta.
¿Es mejor un botiquín grande o uno pequeño?
Mejor uno pequeño que conoces de memoria. Un botiquín gigante con veinte cosas que no sabes ni para qué sirven es peor que uno corto que usas. Cuando de verdad lo necesitas no tienes tiempo de leer prospectos. Saber dónde está y qué hay dentro pesa más que el tamaño.
¿Cada cuánto hay que revisar el botiquín de casa?
Cada tanto, y sobre todo después de usar medicación. El error más común no es el botiquín en sí, es no revisar cantidades tras gastar algo. Sacas lo que necesitas, lo cierras y nadie repone. Un día lo abres y está vacío. Apunta lo gastado y repón en la siguiente compra.

Escrito por Mario
Español viviendo en los Alpes suizos. Pruebo todo lo que cuento y lo que no funciona lo digo. Más sobre mí y por qué monté esto.






