El preparacionismo urbano es prepararte para que un problema normal (un apagón, un corte de agua, una baja médica larga) no te pille vendido, sin paranoia y sin búnkeres. Se resume en cinco cosas en tu casa: agua, luz, algo de comida que no haya que cocinar, un botiquín y un plan. En ese orden. No necesitas más para ir por delante del 90% de la gente.
Vivo en Suiza y aquí esto se ve raro de lo normal que es. Cuando fui a ver pisos para la mudanza, el casero me enseñaba la cocina, el salón y «abajo el sótano». Bajabas esperando un trastero con humedades y te encontrabas una puerta blindada con ventilación NBQ. ¿Dentro? Unos esquís viejos, cajas de ropa y la bici estática del vecino.
¿Qué es el preparacionismo urbano?
Es sentido común aplicado a tu casa. Por una ley federal, Suiza tiene más de 360.000 refugios privados, sitio protegido para más del 100% de su población. Pero mi vecino no es un paranoico que vive con miedo: usa el búnker de trastero. La seguridad aquí es arquitectura y costumbre, no angustia. Preparacionismo urbano es traer esa calma a un piso normal en Madrid, Valencia o Murcia: saber que si se va la luz, tienes un plan, y que si un día toca salir, tienes una mochila lista.

¿En qué se diferencia de un prepper?
Un prepper de película acumula para el fin del mundo: años de comida liofilizada, un zulo, miedo al colapso. El preparacionismo urbano va justo de lo contrario, de lo probable y no de lo apocalíptico. Un apagón de hasta 72 horas pasó en media España el 28 de abril de 2025. Un corte de agua, una nevada, una baja médica: eso sí ocurre. No preparas para huir al monte, preparas para aguantar tres días en tu casa sin depender de nadie. Tu «búnker» no son paredes, son tus recursos y tu cabeza.
¿Por dónde empiezo si no tengo nada?
El problema casi nunca es falta de información, es no saber el orden. Empieza por lo que te tumba antes:
- Agua. Lo primero que falla. Guarda unos litros por persona; la referencia oficial son 3 litros por persona y día.
- Luz. Una linterna o un frontal con pilas, en un sitio fijo que encuentres a oscuras. Velas no.
- Comida sin cocinar. Conservas, fruta seca, algo que abras y te comas frío.
- Botiquín. Cuatro o cinco cosas que sepas usar, no un maletín de farmacia.
- Un plan. Qué hace cada uno en los primeros minutos y dónde está todo.
Cuando tengas esas cinco, ya estás por delante de casi todo el mundo. Lo demás se añade con calma.
¿Cuánto me tengo que gastar?
Menos de lo que crees, y desde luego menos que la «tasa suiza» de los refugios. Casi todo lo tienes ya en casa o cuesta cuatro cosas: una garrafa de agua vale un par de euros, una linterna decente poco más. El error caro es comprar por miedo un kit prefabricado de esos de «30 en 1» que no sirven de nada. Esto va de montártelo tú, con cabeza, no de gastar.
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Preguntas frecuentes
¿Qué es el preparacionismo urbano?
Prepararte para que un problema normal (un apagón, un corte de agua, una baja médica) no te pille vendido, sin paranoia. Se resume en tener agua, luz, comida que no haya que cocinar, un botiquín y un plan, en ese orden.
¿El preparacionismo urbano es de gente paranoica?
No. Un prepper acumula para el fin del mundo; el preparacionismo urbano va de lo probable: aguantar tres días en tu casa sin depender de nadie. Es sentido común, no miedo.
¿Por dónde empiezo a prepararme en un piso?
Por orden de lo que te tumba antes: agua, luego luz (linterna, no velas), comida que no haya que cocinar, botiquín básico y un plan de qué hace cada uno. Con eso ya vas por delante de casi todos.
¿Cuánto cuesta empezar a prepararse?
Poco. Casi todo lo tienes en casa o cuesta unos euros (una garrafa, una linterna). El error caro es comprar un kit prefabricado por miedo. Va de montártelo tú con cabeza.

Escrito por Mario
Español viviendo en los Alpes suizos. Pruebo todo lo que cuento y lo que no funciona lo digo. Más sobre mí y por qué monté esto.







